POR: RAFAEL POLEO · PUBLICADO EL 14/12/2011
Es que necesita y no tiene la complicidad de los militares para perpetrar un fraude electoral, el cual está en marcha en el sistema de identificación manejado físicamente por los agentes cubanos, y en un Consejo Nacional Electoral y un Tribunal Supremo de Justicia cuyos integrantes proclaman con orgullo su dependencia del Ejecutivo. Para conquistar esa complicidad rompe los límites de su propia irresponsabilidad creando abismos entre los militares y el resto de la sociedad.
Qué criterio estratégico tiene este militar de tribuna que concita el odio entre sectores que deben de ser solidarios para enfrentar cualquier emergencia de seguridad y defensa? Se incluye en su panorámica ignorancia el desconocimiento que para defenderse de cualquier amenaza una sociedad debe estar unida? Hará falta decir que la burguesía, de la cual los militares son parte, es el segmento profesional y técnicamente capacitado para salvar el país amenazado por los cubanos que quieren seguir expoliándolo y por los imperios que efectivamente esperan a que Chávez termine de extenuarlo para entonces apoderarse de la riqueza? Rafael Poleo en El horror de odiarnos por decreto.

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