Las estadísticas del Ministerio de Salud mostraron esta semana que en lo que va de año se han registrado 21.601 casos en todo el país, de los cuales 19.750 fueron diagnosticados en el estado Bolívar

Caracas, AP - Los casos de malaria se duplicaron en lo que va de año en Venezuela mientras los funcionarios del sector salud enfrentan una epidemia en una vasta región del sur, donde los mineros ilegales del oro a menudo contraen la enfermedad en remotos campamentos en la selva.
Las estadísticas del Ministerio de Salud mostraron esta semana que en lo que va de año se han registrado 21.601 casos de malaria en todo el país, en comparación con los 10.758 que se reportaron durante el mismo período del 2009.
La gran mayoría de los pacientes — 19.750 — fueron diagnosticados en el sur del estado Bolívar, donde las autoridades afirman que existe una epidemia que ha duplicado los casos de malaria en comparación con las cifras del año pasado.
Las estadísticas --que son actualizadas semanalmente, pero que por lo general circulan sólo entre unos pocos expertos en el sector salud-- corresponden al periodo que va desde comienzo de año hasta el 22 de mayo. Cifras completas no han estado a disposición del público en años recientes.
Los mineros que buscan oro y diamantes habitualmente contraen la enfermedad al aventurarse en la selva donde viven los mosquitos portadores de malaria. Este tipo de minería a cielo abierto destruye porciones de selva, dejando atrás depósitos de lodo y agua contaminada con el mercurio, que usan para separar el oro de la roca.
Funcionarios públicos atribuyen el aumento de casos de malaria en parte a la operación militar desarrollada este año, en la que soldados desalojaron a miles de mineros de las zonas de extracción ilegal de minerales.
Esto provocó la movilización de mineros desplazados hacia otros poblados del estado, esparciendo la enfermedad a su paso en zonas que no tenían muchos casos de malaria, afirmó la doctora Ana Gineth Morales, presidenta del Instituto de Salud Pública del estado de Bolívar.
"Lo esperábamos, no nos ha tomado por sorpresa", manifestó Morales a The Associated Press en una entrevista telefónica el viernes, afirmando que su institución estaba completamente preparada para las circunstancias.
"Hemos sido eficientes a la hora de diagnosticar, de detectar", indicó, agregando que han logrado evitar que se produzcan muertes a causa de la epidemia, a excepción de un minero de 50 años en el estado Bolívar, que murió en enero de malaria y por complicaciones derivadas de otras enfermedades.
Morales afirmó que debido a la enfermedad también murió el año pasado en Bolívar una mujer brasileña.
La doctora afirmó que desde febrero se registraron brotes de malaria en algunas zonas del estado, pero destacó que tienen confianza en que los casos eventualmente irán mermando mientras el gobierno continua atacando el problema de la minería ilegal a través del "Plan Caura".
Algunos expertos, sin embargo, afirman que la situación de malaria en el sur de la nación parece fuera de control.
"Esperamos que sigan aumentando los casos de paludismo (malaria)", afirmó el doctor Angel Granados, secretario general del Colegio de Médicos del estado Bolívar.
Granados manifestó que a pesar de que existen varios factores que están contribuyendo al aumento de casos, incluyendo las recientes lluvias y el desplazamiento de los mineros, las "fallas en medidas de control y prevención" adoptadas por funcionarios del sector salud han sido una de las principales causas.
Los funcionarios de salubridad no han llegado a las áreas más lejanas, incluyendo comunidades indígenas, para detectar y tratar los casos, afirmó Granados.
El estado Bolívar tradicionalmente ha sido el epicentro de la malaria en Venezuela, la enfermedad ha ido en aumento en los últimos años. El país está en camino de superar los 35.725 casos que se registraron en el 2009, año en el que también tuvo un repunte. En el 2008 se totalizaron 31.719 casos, según cifras del Ministerio de Salud.
Granados alertó que recientemente se han presentado problemas al tener que suministrar medicamentos a tantos pacientes.
"Nos preocupa (a) todos los que hacemos vida en los hospitales", afirmó.
Granados dijo que la comunidad indígena Yekuana a principios de año reportó seis muertes, tres niños y tres adultos, que se produjeron luego de que las víctimas presentaron fiebres altas, al parecer fueron casos de malaria. Pero resaltó que los funcionarios declararon que las muertes no fueron por malaria y no incluyeron a las víctimas en sus estadísticas.
Manifestó que los médicos también han notado en los pacientes un incremento de su resistencia a los medicamentos contra la malaria.
vg / Reporte360

No hay comentarios:
Publicar un comentario