
Caracas, 14 de diciembre de 2009
Ciudadano Alcalde Emilio Grateron
Su Despacho.-
Me dirijo a usted con la finalidad de manifestarle mi decisión irrevocable de renunciar al cargo de Directora de Educación en el que fui designada por usted hace exactamente un año, cuando me pidió formara parte de su equipo de gestión. Es de su conocimiento que en diversas oportunidades le manifesté mi disconformidad profesional con relación a la forma en que se estaban desarrollando los actos de gestión en la policía de chacao sin que opiniones, quejas y denuncias formales tuvieran una respuesta de su parte ni de mis superiores. Ahora bien, a pesar que mi posición había sido, como se lo manifesté, permanecer en el cargo hasta tanto usted decidiera lo contrario, el motivo principal de mi renuncia, entre muchos, es el absoluto rechazo al acto ilegal, infundado y violatorio de derechos humanos que se produjo el día 04 de diciembre en contra de once agentes de la Promoción XIX, formados bajo mi gestión, a quienes se les revocó su nombramiento alegando no habían superado el periodo de prueba de tres meses establecido en la ley. Quedó demostrado en la reunión sostenida el día miércoles pasado que no había acto administrativo fundado, ni razón jurídica demostrada que pueda sustentar la decisión, única en todos los años de la institución. Están absolutamente claras las razones que rodearon tal decisión más aún constituye un claro e intolerable irrespeto en mi contra que se haya pretendido fundar la decisión de no reconsiderar su reingreso en la carta que los agentes le entregaron, alegando usted y su equipo cercano que “sabían quien había escrito la carta y qué estaba detrás de ello” haciendo ver que fui yo quien lo hizo y además indagando sobre quién los estaba asesorando en los pasos que han dado para revertir tal injusticia. Durante un año formé ese capital humano, los conozco a todos y cada uno de ellos, y aprobaron todos los requisitos para ser policías y por ello se graduaron, por ende no hay sustento en la decisión tomada en su perjuicio. Lamentablemente mis principios, mi trayectoria y mi formación jurídica me impiden convalidar actos injustos y por demás inhumanos como dejar a once inocentes en la calle luego de un año y tres meses en la institución, por ende estaré dispuesta siempre a colaborar con todo aquél que necesite mi ayuda y mi experiencia, así como lo hice con usted en el momento que lo necesitó y sobre todo cuando las circunstancias le estaban siendo más difíciles. Renuncio por solidaridad con once seres humanos que en plena navidad quedaron en la calle ante la indolencia de muchos, y a la vez para ayudarlos a buscar opciones laborales y jurídicas que los reivindique ante las instancias que corresponda. No puedo dejar de expresar con humildad el dolor que siento al separarme de una institución a la que durante muchísimos años de mi vida di mucho, donde crecí como profesional y como ser humano, donde dejo muchos recuerdos gratos. Desde la gestión de Irene Sáez, durante toda la gestión de Leopoldo López y en un año de su gestión me correspondió formar a todos y cada uno de los policías de este digno cuerpo policial, en su mayoría compuesto por dignos hombres y mujeres. Lamentablemente sin conocer hasta hoy las razones, fui profesional y humanamente tratada de una manera inadecuada y no entraré aquí en razones que usted muy bien conoce. Concluyo esta comunicación agradeciéndole la oportunidad que me dio de dirigir la Academia y espero que las circunstancias personales que padecí en este año no trasciendan a terceros no implicados. Le deseo el mayor de los éxitos en el resto de su gestión y espero que pronto los destinos de una valiosa policía como esta puedan estar dirigidos por personas que tengan no solo mayor profesionalismo y ética, sino por sobre todas las cosas calidad humana.
Atentamente
Lic. Mónica Fernández Sánchez

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