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Caracas, Dtto. Capital, Venezuela
La participación de los oyentes y las denuncias forman el plato fuerte de PLOMO PAREJO. Conducido por el polémico Iván Ballesteros que se caracteriza por descubrir, analizar y difundir temas que conmocionan el acontecer político a través del contacto con sus protagonistas. Sus secciones ya son todo un éxito: “Plomo y Candela” con Ballesteros y la periodista Patricia Poleo, “Misión Imposible”, "El Jalabolas", "Qué hace Chávez con el dinero de los pobres" han dado mucho de qué hablar.

Frases de dictadura.

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miércoles, 10 de febrero de 2010

Chávez, los pasos macabros hacia el estalinismo...








Opiniones

Publicado el 09.02.2010 13:31
Por Lázaro Rosa (*)















Parece ser que la historia de algunos pueblos funciona como un torcido ciclo que viene y va como un antiguo carrusel. Quién podría imaginarse que en el seno de una nación como Venezuela se estaría gestando el peor de los estalinismos, con sus sórdidos fines, en la misma entrada del siglo XXI. A veces me siento incrédulo, hay naciones que no escarmientan y confunden las groserías y banalidades de los dictadores con las nobles intenciones de acercarse a los sectores populares.

Me apena muchísimo que Venezuela esté perdiendo su cordura luego de tener la penosa experiencia histórica de un siglo XX conmocionado por los extremismos de la violencia política y, como consecuencia de ello, los asesinatos de millones de personas. Un coronel golpista y sin principios, lleno de marcadas ambiciones personales, se va haciendo del poder absoluto en un país que otrora fuera un ejemplo de pluralismo partidista para la región luego de la dictadura de Marcos Pérez.

Ahora quiere que las televisoras venezolana sólo trasmitan telenovelas de corte socialista, al estilo de las insoportables peroratas ideadas por el castrismo en La Habana, o del aberrante realismo socialista que tanto denigrara a la extinta Unión Soviética y al comunismo del este europeo en los tensos años de la Guerra Fría.

El jacobino rojo ya no esconde sus aspiraciones de perpetuidad en el poder por lo que ha comenzado también a expropiar las propiedades extranjeras en el país con lo que parece ser que se precipita a los bordes de un abismo estalinista con sus miles de calamidades morales, económicas y humanas que podrían ser peores, con el tiempo, que la catástrofe acaecida en Haití tras el pasado terremoto del 12 de Enero.

Las inevitables recetas políticas del estalinismo son las de calumniar y masacrar a sus contrarios sin compasión ni escrúpulo alguno. Humillarlos, vejarlos y degradarlos hasta que esos individuos estén convencidos de que su existencia se ha transformado en un incuestionable laberinto infernal.

Recientemente el coronel Chávez ha tenido la torpeza de proclamarse marxista y lo risible de su pamplina es que el ignorante nunca se ha leído, ni tan siquiera una línea, de los libros escritos por el materialista alemán Carlos Marx. Parece ser que en una de las tantas escapadas que se ha dado hasta La Habana le hablaron de materialismo dialéctico y de comprensión “objetiva” de la historia. Pero además, para colmo de la desfachatez, el militarista también se autocalificó como defensor del cristianismo. Puras pamplinadas.

¿Cómo se podrán conjugar en la mira extremista de este gruñón dos doctrinas que son inversamente opuestas cuando el marxismo siempre ha negado, de la manera más enconada, la existencia de Dios? Por ejemplo, las sociedades comunistas del este europeo y la antigua URSS siempre fueron férreos patrimonios de un proclamado y excluyente ateísmo como lo sigue siendo aún, en la actualidad, el castrismo habanero.

A mi modo de ver las cosas uno de los maleficios bien calculados del coronel de Miraflores para el futuro cercano será el de perseguir, y crucificar, a todos aquellos que hasta hoy en día se sigan identificando como cristianos. Todo es cuestión de tiempo y de que el ególatra se sienta mejor consolidado sobre su cómodo sillón autoritario.

En realidad Chávez recela del cristianismo y lo tiene tras la mirilla política porque, en definitiva, como desalmado, conoce muy bien (por las mismas instrucciones recibidas desde el Caribe) que los primeros en condenar sus siguientes excesos serán, precisamente, los que cumplan en sus acciones con los mandatos de Cristo y los que lleven a Jesús por sus caminos de solidaridad.

Lo de llamarse cristiano es otra patraña bien pensada de Chávez. El engañoso ya ambiciona hacerse con el monopolio partidista en el país y su maquinaria represiva se irá volviendo cada vez más implacable contra todas aquellas voces que se atrevan a levantarse llevándole la contraria. Veamos un ejemplo, recientemente el régimen caraqueño ha pedido el cierre del diario “Tal Cual”, y el encarcelamiento contra sus trabajadores por publicar, en primera página, una sátira en la que se habla de una Venezuela supuestamente diferente, inevitablemente enajenada y sin su genuino sello de identidad cultural, tras la desaparición del chavismo.

Pero incluso el militar puede estar ordenándole a sus cuerpos de seguridad la construcción, bajo estricto secreto y auxilio de los Castro, de algún campo de concentración por alguna de las zonas más alejadas y remotas del Amazonas venezolano para las próximas víctimas de sus persecuciones y de sus purgas rabiosas. Lo peor del caso es que a partir de ahora pueden surgir en Venezuela, con el llamado comunismo del siglo XXI, todo tipo de experimentaciones sociales al estilo de los Jemeres Rojos en Camboya o del decadente y agresivo sistema que aún se impone en Pyongyang.

Desde la creación de una supuesta y robotizada raza humana asfixiada por sus odios ideológicos, hasta las chifladuras de inaugurar un esclavismo de nuevo tipo, estatizado y colectivista, que conduciría a la nación a la pérdida total de sus viejas raíces culturales por la imposición de modelos y esquemas extranjeros.

Las injerencias ocultas tras el supuesto internacionalismo proletario condujeron a que las naciones comunistas perdieran sus reales y auténticos patrones de identificación nacional. No va a pasar mucho tiempo para que el chavismo cometa las mismas vulgaridades y extremismos que cometieron, sin escrúpulos, los antiguos regímenes de la URSS, del este europeo y todos aquellos que se montaron al carro rojo de la intolerancia, la violencia y el adoctrinamiento ideológico.

Actualmente don Hugo está vociferando que tiene intenciones de gobernar hasta el año 2019 pero, para ese entonces, si es que aún se mantiene en el poder, dirá que quisiera gobernar hasta el 2029 y así, sucesivamente, continuará con su egolatría y su demagogia firmando sus pactos traicioneros hasta con Poncio Pilatos.

Las multitudes venezolanas, por su propio bien, tienen que recuperarse de su profunda confusión y erguir con honradez sus cabezas. De no ser así será demasiado tarde para que puedan evitar las tragedias humanas que devastaron a la extinta Unión Soviética, Rumanía, la RDA, Checoslovaquia y Etiopía o, como las que en el presente todavía devastan, a Cuba, Corea del Norte y a la China continental.

Por chavismo entiéndase estalinismo, maoísmo, castrismo, guevarismo o cualquiera de esas clásicas y belicosas teorías (falsamente prósperas y evolutivas) que tan caro le han costado a varias naciones junto a sus aterrorizados y, no menos, desmotivados pobladores.


Lázaro Rosa
Desde Hamilton, Canadá
lazarorosat@yahoo.ca

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